domingo, 2 de marzo de 2008

DIA 1



¡El vuelo hasta NY ha sido un palo! No sabíamos como ponernos, lo peor ha sido al llegar a la aduana. Prácticamente hemos estado más rato haciendo cola que volando y además nos han llevado por unos pasillos que daban mucho miedo. Nos han preguntado porque veníamos a América, nos han hecho una foto y nos han tomado las huellas. Previamente hemos rellenado un impreso estúpido en el que nos preguntaban si veníamos a atentar contra los Estados Unidos, si habíamos participado en la segunda guerra mundial del lado de los nazis o si éramos toxicómanos. Hemos dicho que no a todo. Como para decir a algo que sí!

Estábamos recogiendo las maletas, por las que supuestamente no teníamos que preocuparnos y que encontramos tiradas en un rincón, y el Eric había desaparecido. Resulta que lo tenían preso en una sala (posiblemente por su aspecto de musulmán) y al intentar pedir explicaciones casi nos llevan a Guantánamo.

Cuando lo han soltado hemos ido con las maletas a embarcarlas para SF y nos ha costado un poco, la verdad. Llegan a ser mis padres los que van y aún los estamos buscando. ¿Donde están los mexicanos castellano-parlantes cuando se les necesita?

El vuelo a SF salía 4 horas más tarde así que hemos aprovechado para hacer turismo gastronómico en el Burguer King y por los altavoces ha empezado a sonar algo muy raro en un idioma extraño y entre medio Ewik Womero... Ewik Womero... Ewik Womero... Nos hemos empezado a acojonar y a dar vueltas por el JFK preguntando a todo kiski... Al final los hemos mandado a todos a tomar por culo y que fuera lo que dios quisiera. A resultado ser un teniente y nadie reclamaba la presencia de Eric. Menos mal.





Después de unas horas ya estamos en SF. Un taxista oriental nos lleva al hotel y un simpático botones nos abre la puerta para que pasemos. Dejamos las maletas en la habitación y bajamos a hacer la llamadita de rigor. Nos peleamos con las infernales cabinas que nos lo ponen difícil y nos vamos a dar un rulo por los alrededores."Never turn left" nos dijeron en el hotel (típica frase que te dicen en una peli y que por desobedecer acabas siendo trabajo del departamento de investigación o comida para los peces). Cuando salimos y vimos el percal no nos hizo falta comprobar que había a la izquierda. Ya a la derecha había suficientes personas con gabardinas, cojeando y pidiéndote dinero. No tardamos mucho en subir a dormir.

No hay comentarios: